sábado, enero 07, 2012

Currículum . Mario Benedetti


usted ama / se transfigura y ama / por una eternidad tan provisoria / que hasta el orgullo se le vuelve tierno / y el corazón profético / se convierte en escombros

usted aprende / y usa lo aprendido / para volverse lentamente sabio / para saber que al fin el mundo es esto / en su mejor momento una nostalgia / en su peor momento un desamparo / y siempre siempre / un lío

entonces / usted muere.

miércoles, febrero 16, 2011

Todo en un mismo día - Matilde Alba Swann

Lo pregonó la policial de diarios.
Murió carbonizada una criatura!
Sobre cemento en abrojal miseria.

Una vivienda de madera y latas,
murió carbonizada una criatura.

Tal vez sin tiempo siquiera a tener nombre,
murió carbonizada una criatura.

En el vaho primero de la escarcha,
murió carbonizada una criatura.

Mientras los zares del deporte estaban
alimentando pollas para el fútbol
murió carbonizada una criatura.

Mientras crecían los Casinos altos,
como altivas blasfemas catedrales,
murió carbonizada una criatura.

Mientras la ley pulía sus incisos
en creciente limado a libertades
murió carbonizada una criatura.

Fue en la ciudad de Buenos Aires,
fría,
hoguera y fría mansión de vendavales,
murió carbonizada una criatura.

Quedó sin ojos, sin dolor, sin manos,
y sin hambre, también... sólo un borroso
corazón de cuna. Era un pájaro triste
el que elevaba, con sus plumas de humo.
Todo en un mismo día, sucedió.
Murió carbonizada una criatura.

Eso es también historia, no lo olviden.
No habrá bronces ni mármoles, la nada
sublimará su efímera presencia,
pero es también historia, no lo olviden.

Tomado de: Con un hijo bajo el brazo, 1991

sábado, enero 01, 2011

A media pierna – Hamlet Lima Quintana

Le pusieron un grillo a media pierna
Lo condenaron a vivir a medias
Le escondieron la paz, y la sonrisa
Le pusieron el pan a media rienda
Pero él seguía caminando.

Le vendieron la luna, cada noche
Lo fueron lentamente atornillando
Le tuvieron las manos ocupadas
Le sumaron la pena y las estafas
Pero él seguía caminando.

Le pusieron las piedras por delante
Le taparon la boca, por si acaso
Le abrieron una herida por la espalda
Le sumaron olvido a la condena
Pero él seguía caminando.

De lejos, bien mirado
cuando ya era horizonte,
se asemejaba al viento,
aunque según parece
él caminaba potente
como el Pueblo!

Espergesia - César Vallejo

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que soy malo; y no saben
del diciembre de ese enero.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hay un vacío
en mi aire metafísico
que nadie ha de palpar:
el claustro de un silencio
que habló a flor de fuego.

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Hermano, escucha, escucha...
Bueno. Y que no me vaya
sin llevar diciembres,
sin dejar eneros.
Pues yo nací un día
que Dios estuvo enfermo.

Todos saben que vivo,
que mastico... y no saben
por qué en mi verso chirrían,
oscuro sinsabor de ferétro,
luyidos vientos
desenroscados de la Esfinge
preguntona del Desierto.

Todos saben... Y no saben
que la Luz es tísica,
y la Sombra gorda...
Y no saben que el misterio sintetiza...
que él es la joroba
musical y triste que a distancia denuncia
el paso meridiano de las lindes a las Lindes.

Yo nací un día
que Dios estuvo enfermo,
grave.

domingo, mayo 24, 2009

Amor de frutas - Gioconda Belli

Déjame que esparza / manzanas en tu sexo /néctares de mango / carne de fresas; 

Tu cuerpo son todas las frutas.

Te abrazo y corren las mandarinas; / te beso y todas las uvas sueltan / el vino oculto de su corazón / sobre mi boca. / Mi lengua siente en tus brazos / el zumo dulce de las naranjas / y en tus piernas el promegranate / esconde sus semillas incitantes.

Déjame que coseche los frutos de agua / que sudan en tus poros:

Mi hombre de limones y duraznos, / dame a beber fuentes de melocotones y bananos / racimos de cerezas.

Tu cuerpo es el paraíso perdido / del que nunca jamás ningún Dios / podrá expulsarme.

Non omnis moriar - Manuel Gutierrez Nájera

¡No moriré del todo, amiga mía! / De mi ondulante espíritu disperso, / algo en la urna diáfana del verso, / piadosa guardará la poesía.

¡No moriré del todo! Cuando herido / caiga a los golpes del dolor humano, / ligera tú, del campo entenebrido / levantarás al moribundo hermano.

Tal vez para entonces por la boca inerme / que muda aspira la infinita calma, / oigas la voz de todo lo que duerme / con los ojos abiertos de mi alma.

Hondos recuerdos de fugaces días, / ternezas tristes que suspiran solas; / pálidas, enfermizas alegrías / sollozando al compás de las violas...

Todo lo que medroso oculta el hombre / se escapará vibrante, del poeta, / en áureo ritmo de oración secreta / que invoque en cada cláusula tu nombre.

Y acaso adviertas que de modo extraño / suenan mis versos en tu oído atento, / y en el cristal, que con mi soplo empaño, / mires aparecer mi pensamiento.

Al ver entonces lo que yo soñaba, / dirás de mi errabunda poesía: / era triste, vulgar lo que cantaba... / mas, ¡qué canción tan bella la que oía!

Y porque alzo en tu recuerdo notas / del coro universal, vívido y almo; / y porque brillan lágrimas ignotas / en el amargo cáliz de mi salmo;

porque existe la Santa Poesía / y en ella irradias tú, mientras disperso / átomo de mi ser esconda el verso, / ¡no moriré del todo, amiga mía!

domingo, abril 26, 2009

Alta Traicción - José Emilio Pacheco

No amo mi Patria. Su fulgor abstracto / es inasible. 
Pero (aunque suene mal) daría la vida / por diez lugares suyos, cierta gente, / puertos, bosques de pinos, fortalezas, / una ciudad deshecha, gris, monstruosa, / varias figuras de su historia, / montañas / (y tres o cuatro ríos). 

Enemigo Intimo - Antonio Gala

Hay tardes en que todo / huele a enebro quemado / y a tierra prometida. / Tardes en que está cerca el mar y se oye / la voz que dice: "Ven". / Pero algo nos retiene todavía / junto a los otros: el amor, el verbo / transitivo, con su pequeña garra / de lobezno o su esperanza apenas. / No ha llegado el momento. La partida / no puede improvisarse, porque sólo / al final de una savia prolongada, / de una pausada sangre, / brota la espiga desde / la simiente enterrada.

En esas largas / tardes en que se toca casi el mar / y su música, un poco / más y nos bastaría / cerrar los ojos para morir. Viene / de abajo la llamada, del lugar / donde se desmorona la apariencia / del fruto y sólo queda su dulzor. / Pero hemos de aguardar / un tiempo aún: más labios, más caricias, / el amor otra vez, la misma, porque / la vida y el amor transcurren juntos / o son quizá una sola / enfermedad mortal.

Hay tardes de domingo en que se sabe / que algo está consumándose entre el cálido / alborozo del mundo, / y en las que recostar sobre la hierba / la cabeza no es más que un tibio ensayo / de la muerte. Y está / bien todo entonces, y se ordena todo, / y una firme alegría nos inunda / de abril seguro. Vuelven / las estrellas el rostro hacia nosotros / para la despedida. /
Dispone un hueco exacto / la tierra. Se percibe / el pulso azul del mar. "Esto era aquello". / Con esmero el olvido ha principiado / su menuda tarea... 

Y de repente / busca una boca nuestra boca, y unas / manos oprimen nuestras manos y hay / una amorosa voz / que nos dice: "Despierta. / Estoy yo aquí. Levántate". Y vivimos. 

domingo, abril 12, 2009

Altri Tempi - Ana Emilia Lahitte

Las salas enfundadas como inmensas corolas. y  un secreto soleado: / el país de los patios. (Se decía glicina, heliotropo, diamela, / como ahora se dice ADN, sidaico). Aquel cielo privado / con chicos y canarios y huertos y murales de macetas pintadas / era de veras cielo. (Entonces, lo ignorábamos). / Nunca imaginamos que lo fuese, hasta ahora, en que hemos / cumplido nuestros propios infiernos). Aquellos cielos / bajos, a ras de tierra, humanos. Todavía a salvo. Allí donde ser niño / era  tener abuelos en la casa y amarlos, / dejándolos vivir libres de vaciaderos de viejos: / adiestrados espectros que siempre se demoran demasiado /  en morir y dejar limpio el mundo, / que ya no tiene patios, ni destino, ni tiempo.

Ser niño era pedirles que nos dieran la mano, porque teníamos miedo. / Y volver a pedirles que nos contaran cuentos  (que eran verdad, / ahora lo sabemos) Y llorar junto a ellos penitencias y encierros: / “había que educarnos”... (Se decía señor y plegaria / respeto, con limpio olor a incienso y a sopa obligatoria, / a almidones y ungüentos). / Se decía Maestro, y en el cuaderno único cabía el universo. / El padre, con arrestos de patriarca doméstico, “tenía autoridad” / y la madre dulzura, por amor o por tedio. / Lo cierto es que la casa nunca estaba vacía / (la mesa familiar, otra inútil reliquia) y la abuela, el abuelo / -una especie de puerto del buen regreso- / eran sencillamente viejos: con todos los derechos a morir / en su casa, en su cama, en su llaga, en su pulso, en su tiempo. / Sin adiós intensivo. Sin pactos terminales de abandono y silencio. / En fin, sólo fantasmas de cielos y otros tiempos.  

Yo soy de allí - Mahmud Darwish

Yo soy de allí. Y tengo recuerdos. Nací como nace la gente. Tengo una madre y una casa con muchas ventanas. Tengo hermanos, amigos, y una cárcel con una fría ventana.
Tengo una ola que han raptado las gaviotas, un paisaje favorito, una hierba silvestre, una luna en los confines de la palabra, la subsistencia de los pájaros y un olivar inmortal.
He pasado por la tierra antes de que las espadas pasaran por un cuerpo al
  que convirtieron en mesa.
Yo soy de allí. Retorno el cielo a su madre cuando llora por su madre y lloro para que me reconozca la nube a su regreso.
He aprendido, para romper la regla, todas las palabras apropiadas en el tribunal de la sangre.
He aprendido todo el lenguaje y lo he deshecho para componer una única palabra: Patria…

domingo, abril 05, 2009

No quiero paz, no hay paz - Jaime Sabines

No quiero paz, no hay paz, / quiero mi soledad. / Quiero mi corazón desnudo / para tirarlo a la calle, / quiero quedarme sordomudo. / Que nadie me visite, / que yo no mire a nadie, / y que si hay alguien, como yo, con asco, / que se lo trague. / Quiero mi soledad, / no quiero paz, no hay paz.

martes, marzo 24, 2009

Regresaré - Antonio Guerrero

Regresaré y le diré a la vida / He vuelto para ser tu confidente. / De norte a sur le entregaré a la gente / La parte del amor en mí escondida. 

Regresaré la alegría desmedida / De quien sabe reír humildemente. / De este a oeste levantaré la frente / Con la bondad de siempre prometida.

Por donde pasó el viento, crudo y fuerte, / Iré a buscar las hojas del camino / Y apagaré sus sueños de tal suerte

Que no puedan volar en torbellino. / Cantaré mis canciones al destino / Y con mi voz haré temblar la muerte.

 

Llanto de las Virtudes y Coplas por la Muerte de Don Guido – Antonio Machado

Al fin, una pulmonía / mató a Don Guido, y están / las campanas todo el día / doblando por él: ¡din, dan! / murió don Guido, un señor / de mozo muy jaranero, / muy galán y algo torero; / de viejo gran rezador. 

Dicen que tuvo un serrallo / este señor de Sevilla; / que era diestro / en manejar el caballo, / y un maestro / en refrescar manzanilla.

Cuando mermó su riqueza / era su monomanía / pensar que pensar debía / en asentar la cabeza / y asentóla / de una manera española, / que fue a casarse con una / doncella de gran fortuna.

Y repintar sus blasones / hablar de las tradiciones / de su casa, / a escándalos y amoríos / poner tasa, / sordina a sus desvaríos.

Gran pagano / se hizo hermano / de una santa cofradía; / el Jueves Santo salía, / llevando un cirio en la mano / -¡aquel trueno!- / vestido de nazareno.

Hoy nos dice la campana / que han de llevarse mañana / al buen Don Guido muy serio / camino del cementerio. / ¿Tu amor a los alamares / y a las sedas y a los oros / y a la sangre de los toros / y al humo de los altares?

¡Oh fin de una aristocracia! / La barba canosa y lacia / sobre el pecho; /
metido en tosco sayal / las yertas manos en cruz, / ¡tan formal! / el caballero andaluz. 

Epitafio para Joaquín Pasos – Ernesto Cardenal & Joan Manuel Serrat

Aquí pasaba a pie  / por estas calles. / Sin empleo ni puesto / y sin un peso. / Sólo poetas, putas y picados / conocieron sus versos. / Nunca estuvo en el extranjero. / Estuvo preso. /  
Ahora está muerto. / No tiene ningún monumento

Pero recordadle / cuando tengáis puentes de concreto, / grandes turbinas, / tractores, / plateados graneros, / buenos gobiernos. / Porque él purificó  / en sus poemas / el lenguaje de su pueblo, / en el que un día / se escribirán los tratados de comercio, / la Constitución, / las cartas de amor,  / y los decretos.

Esta es la versión musicalizada por Joan Manuel Serrat en su "Para piel de manzana"

sábado, marzo 14, 2009

El Criminal - Jorge Accame

¿Por qué no he sido por ejemplo / un cafisho / rodeado por los escotes gritones de mis mujeres / aspirando el perfume de luces rojas? / ¿Soy tan diferente / a lo que no he sido? / Podría perfectamente estar / pudriéndome en cualquier cárcel turca / por haber matado a algún idiota en una pelea.

Mis hijos duermen en la habitación contigua / y mi legítima esposa mañana / me despertará con un beso y me dirá te quiero / amor es un hermoso día. Y yo / pienso en el otro que soy mirándome / tras los barrotes del calabozo / que jadea atestado de asesinos o / desde una esquina, apoyado contra la pared / mientras decenas de tacos altos escurren sus ecos / por las calles de la noche. Un hermoso día amor y yo / que nunca podré saciar los lugares / que claman por mí como pozos hambrientos.

Maldita Sea – Daniel Salzano

Todas las noches / al dar las nueve / se sienta solo / a ver la tele. / Unas papitas / unos palitos / bastante whisky / pocos cubitos. / Le da lo mismo / cualquier programa / lo que no quiere / es irse a la cama. / Hace unos días / que lo ha dejado / le sobra cama / por todos lados.

Todas las noches de mal en peor / ella se ha ido / maldita sea / cuánto dolor.

Qué cosa extraña / los sentimientos / te hacen pedazos / en un momento. / Mucho desorden / sombra de barba / cincuenta puchos / soberbia parva / No está en el baño / ni en la terraza / no está en ningún / lugar de la casa. / Quedan retratos / y algún vestido / pero no hay caso / ella se ha ido.

Todas las noches de mal en peor / ella se ha ido / maldita sea / cuánto dolor.

Todas las noches / al dar la una / camina un rato / bajo la luna / A esa hora /no hay mucha gente / solo unas locas / fosforescentes / Nadie lo mira / no mira a nadie / cierra los ojos / cruza las calles / Probablemente / si la encontrara / le haría todo / no haría nada.

Todas las noches de mal en peor / ella se ha ido / maldita sea / cuánto dolor.

Cuando regresa / de madrugada / vuelve a la casa / llevando nada / Igual que cuando / dieron las nueve / se sienta solo / a ver la tele / Dan una muda /con Greta Garbo / la mira un rato / sigue de largo

Le da lo mismo / cualquier programa / lo que no quiere / es irse a la cama.

Todas las noches de mal en peor / ella se ha ido / maldita sea/ cuánto dolor.

Posibilidades - Wislawa Szymborska

Prefiero el cine. / Prefiero los gatos. / Prefiero los robles a orillas del río. / Prefiero Dickens a Dostoievski. / Prefiero que me guste la gente / a amar a la humanidad. / Prefiero tener en la mano hilo y aguja. / Prefiero no afirmar / que la razón es la culpable de todo. / Prefiero las excepciones. / Prefiero salir antes. / Con los médicos prefiero hablar de otra cosa. / Prefiero las viejas ilustraciones. / Prefiero lo ridículo de escribir poemas / a lo ridículo de no escribirlos. / En el amor prefiero los aniversarios / que se celebran todos los días. / Prefiero a los moralistas / que no me prometen nada. / Prefiero la bondad del sabio a la del demasiado crédulo. / Prefiero la tierra vestida de civil. / Prefiero los países conquistados a los conquistadores. / Prefiero tener reservas. / Prefiero el infierno del caos al infierno del orden. / Prefiero los cuentos de Grimm a las primeras planasdel periódico. / Prefiero las hojas sin flores a la flor sin hojas. / Prefiero los perros con la cola sin cortar. / Prefiero los ojos claros porque los tengo oscuros. / Prefiero los cajones. / Prefiero muchas cosas que aquí no he mencionado / a muchas otras que tampoco he dicho. / Prefiero el cero solo / al que hace cola en una cifra. / Prefiero el tiempo de los insectos al tiempo de las estrellas. / Prefiero tocar madera. / Prefiero no preguntar cuánto me queda y cuándo. / Prefiero tomar en cuenta incluso la posibilidad / de que todo tiene una razón de ser.

domingo, noviembre 16, 2008

El Angel de las Piernas Tuertas - Vinicius de Moraes

A un pase de Didí, Garrincha avanza / con el cuero a los pies, el ojo atento, / marea una vez, y dos, luego descansa / como midiendo el riesgo del momento.

Tiene el presentimiento, y va y se lanza / más rápido que el propio pensamiento, / marea dos veces más, la bola danza / feliz entre sus pies, ¡los pies del viento!

En éxtasis, la multitud contrita, / en un acto de muerte se alza y grita / en unísono canto de esperanza.

Garrincha, el ángel, oye y asiente: ¡goooool! / Es pura imagen: la G patea la O / dentro del arco, la L. ¡Es pura danza!".

Príncipe del Manicomio - Adrián Abonizio

Soy el rey / de la charca más sudaca, / comprendí que no se ataca / la mano que da’ e comer. / Me contaron / me bajaron de la rama, / me marearon en la cama / de este barco japonés, / y en un hueco / de electrodo y pis de gato, / desayuno asesinatos / con fondo de Luis Miguel. / Me nombraron  / príncipe del manicomio / de tanto ver al demonio / en la borra del café.

Por eso amor te pido, no me olvides.

Siempre creímos / que lo cerca estaba lejos, / que lo blanco del espejo / era polvo del común. / Activistas / para un mundo estrafalario, / marionetas sin salario, / manejadas al tun-tun, / Hoy soy héroe / de un electro medicado, / un cobayo transtornado / por la granza del doctor. / Tanto tiempo / abonado a este abismo, / me hice guía de turismo / recorriendo el pabellón.

Por eso amor te pido, no me olvides.

Por la noche / desvelados enfermeros / me dicen “sos el primero / que se va a tomar el tren”, / y te escribo  / en papel de medicamento / antes de que me haga efecto /  la redonda que tome. / Ya es de noche, / las estrellas en el frasco, / sobre el hospital carrasco, / simulan amanecer. / Y te escribo, / calladito y tan contento, / hoy por fin al fin recuerdo / tu nombre que olvidé. 

Por eso amor te pido, no me olvides / por eso amor te pido / querida Inés / por eso amor te pido / Ester / por eso amor te pido / Grisel / por eso amor te pido / Mariel / por eso amor te pido / Raquel / por eso amor te pido / como te llames, / yo grabé nombres que quiero / yo grabé nombres que quiero. 

Por eso amor te pido... 

Yo Aquí me Despido - Pablo Neruda

Yo aquí me despido, vuelvo / a mi casa, en mis sueños,  / vuelvo a la Patagonia en donde  / el viento golpea los establos / y salpica hielo el Océano.  / Soy nada más que un poeta: os amo a todos, /  ando errante por el mundo que amo:  / en mi patria encarcelan mineros  / y los soldados mandan a los jueces. /  Pero yo amo hasta las raíces  / de mi pequeño país frío. / Si tuviera que morir mil veces / allí quiero morir:  / si tuviera que nacer mil veces, /  allí quiero nacer,  / cerca de la araucaria salvaje  / del vendaval del viento sur,  / de las campanas recién compradas. /  Que nadie piense en mí.  / Pensemos en toda la tierra, /  golpeando con amor en la mesa. /  No quiero que vuelva la sangre  / a empapar el pan, los frijoles, / la música: quiero que venga  / conmigo el minero, la niña,  / el abogado, el marinero, / el fabricante de muñecas,  / que entremos al cine y salgamos  / a beber el vino más rojo. 

Yo no vengo a resolver nada.  

Yo vine aquí para cantar  / y para que cantes conmigo.  

domingo, octubre 05, 2008

Milonga de dos Hermanos - Jorge Luis Borges

Traiga cuentos la guitarra / de cuando el fierro brillaba, / cuentos de truco y de taba, /  de cuadreras y de copas, / cuentos de la Costa Brava / y el Camino de las Tropas.

Venga una historia de ayer / que apreciarán los más lerdos; / el destino no hace acuerdos / y nadie se lo reproche- / ya estoy viendo que esta noche / vienen del Sur los recuerdos.

Velay, señores, la historia / de los hermanos Iberra, / hombres de amor y de guerra / y en el peligro primeros, / la flor de los cuchilleros / y ahora los tapa la tierra.

Suelen al hombre perder / la soberbia o la codicia: / también el coraje envicia / a quien le da noche y día / el que era menor debía / más muertes a la justicia.

Cuando Juan Iberra vio / que el menor lo aventajaba, / la paciencia se le acaba / y le armó no sé qué lazo / le dio muerte de un balazo, / allá por la Costa Brava.

Sin demora y sin apuro / lo fue tendiendo en la vía / para que el tren lo pisara. / El tren lo dejó sin cara, / que es lo que el mayor quería.

Así de manera fiel / conté la historia hasta el fin; / es la historia de Caín / que sigue matando a Abel.

Mientras Viva - Blas de Otero

Vuestro odio me inyecta más vida. / Vuestro miedo afianza mi sendero. / Vida de muchos puesta en el tablero / de la paz combatida defendida.

Ira y miedo apostaron la partida, / quedándose los dos con el dinero, / Qué hacer, hombre de dios, si hay un ratero / Que confunde la Bolsa con la vida.

Vuestro odio me ayuda a revelarme / a ver más claro y a pisar más firme. / Mientras viva, habrá noche y habrá día.

Podrán herirme, pero no matarme. / Podrán matarme, pero no morirme. / Mientras viva la inmensa mayoría.

Subway 1 - José María Fonollosa

Piensan que debo hacerlo. Esperan todos / que la saque de casa con violencia. / No merece, lo creen, otro trato

Con conmiseración me miran unos. / Con burlona expresión o desprecio otros. / Sospechan que sé cuánto saben ellos,

Y lo sé. Ella se acuesta con cualquiera. / Y eso no puede permitírselo un hombre / que se precie de tal. Es lo que piensan.

Pero es normal y simple. La mujer / quiere a distintos hombres y a distintas / mujeres quiere el hombre. Es lo corriente

No importa que en un cuarto hallen cobijo / diferentes personas, siempre y cuando / yo lo precise esté desocupado

No puedo renunciar a la delicia / de tenerla en mi casa cada noche, / por complejos morales de otra gente

Familiares, amigos, conocidos… / Presionan insistentes, en silencio. / Lo mejor es mudarme hacia otro barrio.

martes, septiembre 23, 2008

Y sin embargo - Joaquín Sabina

De sobra sabes que eres la primera, / que no miento si juro que daría / por ti la vida entera, por ti la vida entera. / Y sin embargo un rato cada día, / ya ves, / te engañaría con cualquiera, / te cambiaría por cualquiera. / Ni tan arrepentido ni encantado / de haberme conocido, lo confieso. / Tú que tanto has besado, tú / que me has enseñado, / sabes mejor que yo / que, hasta los huesos, / sólo calan los besos que no has dado, / los labios del pecado.

Porque una casa sin ti es una emboscada, / el pasillo de un tren de madrugada, / un laberinto sin luz, ni vino tinto, / un velo de alquitrán en la mirada.

Y me envenenan los besos que voy dando, / y sin embargo cuando duermo sin ti, / contigo sueño, / y con todas si duermes a mi lado. / Y si te vas, me voy por los tejados / como un gato sin dueño / perdido en el pañuelo de amargura / que empaña sin mancharla tu hermosura.

No debería contarlo, y sin embargo / cuando pido la llave de un hotel / y a medianoche encargo / un buen champán francés, / y cena con velitas para dos / siempre es con otra, amor, nunca contigo, / bien sabes lo que digo.

Porque una casa sin ti es una oficina, / un teléfono ardiendo en la cabina, / una palmera en el museo de cera, / un éxodo de oscuras golondrinas.

Y me envenenan los besos que voy dando, / y sin embargo cuando duermo sin ti, / contigo sueño. / Y con todas si duermes a mi lado. / Y si te vas, me voy por los tejados / como un gato sin dueño, / perdido en el pañuelo de amargura / que empaña sin mancharla tu hermosura.

Y cuando vuelves hay fiesta en la cocina, / y baile sin orquesta / y ramos de rosas con espinas. / Pero dos no es igual que uno más uno; / y el lunes, al café del desayuno, vuelve la guerra fría; / y al cielo de tu boca el purgatorio / y al dormitorio el pan de cada día.

Y me envenenan los besos que voy dando.

domingo, septiembre 07, 2008

XX - Nazim Hikmet

El más bello de los mares / es aquel que no hemos visto. / La más linda criatura / todavía no ha nacido. / Nuestros días más hermosos / aún no los hemos vivido.

Y lo mejor de todo aquello que tengo que decirte / todavía no lo he dicho.

Nazim Hikmet, Poemas, 1953 (Traducción de Amaro Villanueva y Julio H. Meirama)

Plany al Mar - Joan Manuel Serrat

Cuna de la vida, camino de los sueños y puente de las culturas / Ay, quién lo diría que eso fuera el mar. / Miradle hecho una cloaca, miradle como va y como viene sin parar. / Parece mentira que en sus entrañas naciese la vida. / quién lo diría sin rubor. / Miradle hecho una cloaca, miradle herido de muerte / por la forma en que lo desvalijan y envenenan. / Quién lo diría que no fuera el pan. / Miradle hecho una cloaca, miradle como va y como viene sin parar. / Dónde están los sabios y los poderosos que se llaman a ellos mismos / quién lo diría, conservadores! / Miradle hecho una cloaca, miradle herido de muerte / mirad cuánta abundancia, cuánta belleza / y cuánta energía echada a perder / por ignorancia, por inconsciencia, / por imprudencia y por mala leche. / Yo que soñaba que me enterrasen entre el cielo y la playa... / Y seremos nosotros, / ay, quién lo diría / los que te enterremos a ti.

El Juego en que Andamos - Juan Gelman

Si me dieran a elegir, yo elegiría / esta salud de saber que estamos muy enfermos, / esta dicha de andar tan infelices. / Si me dieran a elegir, yo elegiría / esta inocencia de no ser un inocente, / esta pureza en que ando por impuro. / Si me dieran a elegir, yo elegiría / este amor con que odio, / esta esperanza que come panes desesperados. / Aquí pasa, señores, / que me juego la muerte.

domingo, agosto 24, 2008

Poema de Amor – Roque Dalton

Los que ampliaron el Canal de Panamá / (y fueron clasificados como “silver roll” y no como “gold roll”) / los que repararon la flota del Pacífico en las bases de California, / los que se pudrieron en las cárceles de Guatemala, / México, Honduras, Nicaragua, / por ladrones, por contrabandistas, por estafadores, por hambrientos, / los siempre sospechosos de todo / (“me permito remitirle al interfecto por esquinero sospechoso / y con el agravante de ser salvadoreño”), / los que llenaron los bares y los burdeles de todos los puertos / y capitales de la zona / (“La Gruta Azul”, “El Calzoncito”, “Happyland”), / los sembradores de maíz en plena selva extranjera, / los reyes de la página roja, / los que nunca sabe nadie de dónde son, / los mejores artesanos del mundo, / los que fueron cosidos a balazos al cruzar la frontera, / los que murieron de paludismo, / o de las picadas del escorpión o la barba amarilla / en el infierno de las bananeras, / los que lloraron borrachos por el himno nacional / bajo el ciclón del Pacífico o la nieva del norte, / los arrimados, los mendigos, los marihuaneros, / los guanacos hijos de la gran puta, / los que apenitas pudieron regresar, / los que tuvieron un poco más de suerte, / los eternos indocumentados, / los hacelotodo, los vendelotodo, los comelotodo, / los primeros en sacar el cuchillo, / los tristes más tristes del mundo, / mis compatriotas, / mis hermanos.

Ando Bien - Daniel Salzano

De amigos ando bien / Supongamos que estoy en un bar / rodeado de sillas/ ¿Qué hora tiene mozo? / Son las once y diez / ¿Qué hora tiene mozo?/ Son las once y veintitrés / De amigos ando bien / pero son las doce menos cinco / y las sillas siguen vacías.
De libros ando bien / en eso las cosas no han cambiado/ sigo calentándome / con libros / debajo de las sábanas / Estoy esperando / ir al psicoanalista / para darle mi opinión: / duermo con libros / doctor / porque soy un niño / de sesenta años / que le teme a la ignorancia.
De penas ando bien / las penas se meten en la vida / a una cierta edad / y van aumentando de peso / Cuando digo que de penas ando bien / quiero decir que me usan el champú / el teléfono / y me ocupan el sillón / como Clint Eastwood / con las botas encima de la mesa
De penas ando bien / y de lluvias / también / Podría describir / con lujo de detalles / cómo quedan las botas de la pena / después de pisar el agua de la lluvia / Ando bien / en serio / ando muy bien.
De sueños ando bien / cuando no sueño que reparto besos al voleo / es que viene el chico de La isla del tesoro y me pregunta no se qué cosa / quiero decir que de pibes ando bien / De penas ando bien / Y de ausencias : / en el diario busco la página de los muertos / y paso la yema del pulgar / sobre las palabras / y las fotos.
De fotos ando bien / Tengo una de Orson Welles / otra del Pato Donald / y una del año 1983 / en la que salgo / después de las elecciones / levantando los brazos / oé oé oé / Del corazón en cambio / no ando bien / me parezco al cieguito / que vende lotería / en la puerta de Barujel / tengo el 77 / los puñales / tengo el 18 / la sangre.

sábado, agosto 16, 2008

Mar Eterno - José Emilio Pacheco

Digamos que no tiene comienzo el mar / Empieza donde lo hallas por vez primera / y te sale al encuentro por todas partes

No me Arrepiento de Nada - Gioconda Belli

Desde la mujer que soy, / a veces me da por contemplar / aquellas que pude haber sido: / las mujeres primorosas, / hacendosas, buenas esposas, / dechado de virtudes, / que deseara mi madre. / No sé por qué / la vida entera he pasado / rebelándome contra ellas. / Odio sus amenazas en mi cuerpo. / La culpa que sus vidas impecables, / por extraño maleficio, me inspiran. / Reniego de sus buenos oficios; / de los llantos a escondidas del esposo, / del pudor de su desnudez / bajo la planchada y almidonada ropa interior. / Estas mujeres, sin embargo, / me miran desde el interior de los espejos, / levantan su dedo acusador / y, a veces, cedo a sus miradas de reproche / y quiero ganarme la aceptación universal, / ser la "niña buena", la "mujer decente" / la Gioconda irreprochable. / Sacarme diez en conducta / con el partido, el estado, las amistades, / mi familia, mis hijos y todos los demás seres / que abundantes pueblan este mundo nuestro. / En esta contradicción inevitable / entre lo que debió haber sido y lo que es, / he librado numerosas batallas mortales, / batallas a mordiscos de ellas contra mí / -ellas habitando en mí queriendo ser yo misma- / transgrediendo maternos mandamientos, / desgarro adolorida y a trompicones / a las mujeres internas / que, desde la infancia, me retuercen los ojos / porque no quepo en el molde perfecto / de sus sueños, / porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable,/ que se enamora / como alma en pena / de causas justas, hombres hermosos, / y palabras juguetonas. / Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada, / e hice el amor sobre escritorios / -en horas de oficina- / y rompí lazos inviolables / y me atreví a gozar / el cuerpo sano y sinuoso / con que los genes de todos mis ancestros / me dotaron. / No culpo a nadie. Más bien les agradezco los dones. / No me arrepiento de nada, como dijo Edith Piaf. / Pero en los pozos oscuros en que me hundo, / cuando, en las mañanas, no más abrir los ojos, / siento las lágrimas pujando; / veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo, / blandiendo condenas contra mi felicidad. / Impertérritas niñas buenas me circundan / y danzan sus canciones / infantiles contra mí / contra esta mujer / hecha y derecha, / plena. / Esta mujer de pechos en pecho / y caderas anchas / que, por mi madre y contra ella, / me gusta ser.

Amé su Cuerpo Entonces - Otto Raúl González

Amé su cuerpo entonces y su alma. / Su piel fue para mí la tierra firme; / la soñé como un sexto continente / no registrado en mapas todavía. / Soñé con la bahía de su boca. / Su pelo era una selva virgen / que abría su misterio mineral y oscuro. / Soñé con las ciudades de sus pechos. / Los ríos de las venas que afloran en su piel / eran rutas abiertas / a la navegación y al gozo. / Se podía viajar en su mirada. / En las blancas llanuras de sus manos / yo cultivé el maíz y buenas relaciones. / Después no pude estar sino en su cercanía.

sábado, agosto 09, 2008

Yo Estudiaba en el Extranjero en 1953 – Roque Dalton

Era la época en que yo juraba / que la Coca Cola uruguaya era mejor que la / Coca Cola chilena / y que la nacionalidad era una cólera llameante / como cuando una tipa de la calle Bandera / no me quiso vender otra cerveza / porque dijo que estaba ya demasiado borracho / y que la prueba era que yo hablaba harto raro / haciéndome el extranjero / cuando evidentemente era más chileno que los porotos.

La Felicidad – Daniel Salzano

La primera vez que fui feliz / tenía siete meses / y una mujer / que no conozco / me pasaba el dedo por el filo de la cara / al mismo tiempo que me hablaba / No entendía lo que decía / pero la escuchaba / No era lo mismo que cuando me arrojaban / como una pelota / Estaba bien sujeto / Estaba bien querido / La felicidad olía a lejía / y a colonia de la Casa Gesell.

La segunda vez fue cuando trajeron a Silver / el caballo de El Llanero Solitario / y lo instalaron a orillas del Suquía /debajo de una carpa / El caballo estaba embalsamado/ pero si cerraba los ojos / mientras le pasaba la mano por el pelo / apenas se notaba / La felicidad costaba un peso / Un peso la entrada.

La tercera fue la vez que vi de espaldas / a mi papá y a mi mamá / sentados / después de almorzar/ en la cocina / El llevaba puesto su famoso anillo de ferrocarrilero / y ella lo tenía de la mano / Las ollas / al fuego / murmuraban / La felicidad era tan fugaz / como las burbujas que subían y bajaban / a lo largo de un sifón / azul / de Egea y Sánchez.

A veces / en la Plaza España/ saco una moneda / la tiro para arriba / y digo si sale cara voy a ser feliz / pero la moneda no cae / borda el aire / rebota / se atasca/ se bifurca / y después corre / a lo largo de Chacabuco / Ustedes saben cómo es esa bajada / La felicidad es un racimo de palabras / y después se acaba.

Ciervos - Jorge Accame

Desde el octavo piso / donde he vivido por tres meses / contemplo el parque y el río / la nieve ha caído durante dos noches / y todo está blanco.

Nunca vi nada asombroso en este parque / pero hoy a la madrugada algo me despertó / y me asomé a la ventana: / una cierva y su pequeño hijo vinieron / desde el bosque tranquilamente / y se detuvieron frente a la carretera / Sus cuerpos parecían dos pedazos de fuego / ondulando en la oscuridad
Tomé el teléfono / y marqué un número cualquiera del edificio / Al otro lado oí una voz de mujer / “hay dos ciervos en el parque” / le dije emocionado / “¿Qué? “ / “Dos ciervos”, repetí / y escuché cómo apoyaba el tubo sobre la mesa / Se hizo un silencio / y al cabo de unos segundos / la mujer tomó el tubo otra vez / “Gracias”, dijo y colgó

Volví a la ventana / Los ciervos observaron con curiosidad / los automóviles que pasaban / mientras sus alientos humeaban en el aire helado / y partieron otra vez rumbo al bosque
Con quién me habré encontrado / por algunos segundos / sobre sus cuerpos calientes

Poema - Julio Cortázar

Gracias por este poema, Dolores !!

Te amo por ceja, por cabello, te debato en corredores blanquísimos / donde se juegan las fuentes de la luz, / te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza de cicatriz, / voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago y cintas que / dormían en la lluvia. / No quiero que tengas una forma, que seas precisamente lo que / viene detrás de tu mano, / porque el agua, considera el agua, y los leones cuando se disuelven / en el azúcar de la fábula, / y los gestos, esa arquitectura de la nada, / encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro. / Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo, / pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco con ese pelo lacio, / esa sonrisa. / Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino es también la luna y el espejo, / busco esa línea que hace temblar a un hombre / en una galería de museo.

Además te quiero, y hace tiempo y frío.
Último Round, México D.F., Siglo XXI Editores, 1984

martes, julio 29, 2008

Amor de Tarde - Mario Benedetti

Es una lástima que no estés conmigo / cuando miro el reloj y son las cuatro / y acabo la planilla y pienso diez minutos / y estiro las piernas como todas las tardes / y hago así con los hombros para aflojar la espalda / y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo / cuando miro el reloj y son las cinco / y soy una manija que calcula intereses / o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas / o un oído que escucha como ladra el teléfono / o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo / cuando miro el reloj y son las seis. / Podrías acercarte de sorpresa / y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos / yo con la mancha roja de tus labios / tú con el tizne azul de mi carbónico.

jueves, julio 24, 2008

Tropos – Oliverio Girondo

Toco / toco poros / amarras / calas toco / teclas de nervios / muelles / tejidos que me tocan / cicatrices / cenizas / trópicos vientres toco / solos solos / resacas / estertores / toco y mastico / y nada.

Prefiguras de ausencia / inconsistentes tropos / qué tu / qué qué / qué quenas / qué hondonadas / qué máscaras / qué soledades huecas / qué si qué no / qué sino que me destempla el toque / qué reflejos / qué fondos / qué materiales brujos / qué llaves / qué ingredientes nocturnos / qué fallebas heladas que no abren / qué nada toco / en todo.

Este Amor - Jacques Prèvert

Este amor / tan violento / tan frágil / tan tierno / tan desesperado / este amor / hermoso como el día / y malvado como el tiempo / cuando el tiempo es malvado / este amor tan verdadero / este amor tan hermoso / tan feliz tan jovial / y tan absurdo / tembloroso de miedo como un niño en lo oscuro / y tan seguro de sí mismo / como un hombre tranquilo en la noche / este amor que atemoriza a otros / excitaba sus lenguas / y los hacía palidecer / este amor acechado / porque nosotros lo acechábamos / cercado herido pisoteado aniquilado negado olvidado / porque nosotros mismos lo hemos cercado / herido pisoteado aniquilado negado olvidado / este amor total / aún viviente / y pleno de sol / es el tuyo / es el mío / es el que siempre ha sido / algo nuevo a cada instante / donde tú estabas / quédate / no te muevas / no te vayas / nosotros que éramos amantes / te hemos olvidado / no nos olvides tú / no tenemos otra cosa en este mundo / no nos permitas helarnos / desde más lejos cada día / no importa desde dónde / envíanos señales de vida / más tarde desde el rincón de un bosque / desde el fondo de una selva de memoria / levántate súbitamente / extiende tu mano hacia nosotros / y sálvanos.

Desde la Cara Pobre de Mi Patria - Matilde Alba Swann

Lejos se alargan las hectáreas dulces / hasta doblar el horizonte, / y nada.
Una zafra de néctares ajenos, / el cuchillo me inscribe / entre las cañas.
Voy recordando y voy muriendo.
Fue después de la huelga. / Y cuándo alguna vez alguna huelga / nutrió las rancias hambres padecidas, / resucitó la muerte / apresurada. / Y les dije, con el dolor total / con que me puse / a querer, / cuando quise, que estaba a punto / de parir de nuevo, / que mis hijos, / pancitas tamboreadas, / que mi hombre sudor, y cal ardida, / que yo misma, la sombra de una estaca. / Que era el pan nuestro de cada día / el hambre, y el hambre el techo, / y el hambre / nuestra almohada.
Voy recordando, y me voy muriendo
Fue después de la huelga. / Y cuándo alguna vez alguna huelga / curó la tos de noches sin orillas, / y enderezó los huesos ya vencidos, / y devolvió la luz, el cielo, el aire, / y la risa y el juego, / el sol de infancia.
Voy recordando y me voy muriendo.
Desde la cara pobre de mi patria, / con el coraje hembruno de ser madre, / corté lonjas de mí misma / y les dije, / dije, dije, y les dije, dije / y dije... / Hostil el viento también, / también el viento, / arrastró mi grito del cabello y puso / en su grupa mi voz / hacia la nada.
Voy recordando y me voy muriendo
desde la cara pobre / de mi patria.

sábado, julio 12, 2008

Iba Acabándose el Vino - Charly García

Iba acabándose el vino / hasta el fondo de su corazón. / Bebió diez vasos seguidos / apoyado en su viejo balcón

Qué pequeño es todo desde aquí. / O acaso todo debe ser así.

Siete balcones abajo / aprendí a ser hombre y fui feliz. / Un dia dijo que me amaba / al otro se echó a reir.

Alcanzo a ver su casa desde aquí. / Como la primera vez que la vi.

Hombres de gorras azules / dispersan a la gente del lugar. / Sobre el asfalto hay un hombre, /
pero a quién le puede importar.

Acá abajo todo sigue igual. / Hoy se vendieron cuatro diarios más.

Hoy se vendieron cuatro diarios más.

Cuando los Nazis Vinieron a Llevarse a los Comunistas - Martin Niemöller

Cuando los nazis vinieron...” habla sobre las consecuencias de no oponerse a las tiranías en los primeros intentos de establecerse. Originalmente, fue un sermón (Martin Niemöller fue pastor) en la Semana Santade 1946 en Kaiserlautern, Alemania, y existen varias versiones en las que se alteran el orden de los versos y las palabras. Erróneamente, se le atribuye a Bertold Brecht: Ayer se llevaron a un estudiante / pero no me importó / por que yo no era estudiante. / Ayer se llevaron a un obrero / pero no me importó / por que yo no era obrero. / Ayer se llevaron a un cura / pero no me importó / por que yo no era religioso. / Hoy me llevan a mi, / pero ya es tarde.


Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas, / guardé silencio, / porque yo no era comunista,

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, / guardé silencio, / porque yo no era socialdemócrata,

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, / no protesté, / porque yo no era sindicalista,

Cuando vinieron a llevarse a los judíos, / no protesté, / porque yo no era judío,

Cuando vinieron a buscarme, / no había nadie más que pudiera protestar

Dos - Efraín Huerta

Me / Gusta / Beber / Dignamente / Acompañado / Es decir / Solo / Y / Mi alma

lunes, julio 07, 2008

Tramiteando - Cuakerboy

Tu recuerdo me asaltó nomás / entorne los ojos. Me vi / explorando con trajecito / Livingstone, perdido en la / espesura de tu leonina cabellera, / luchando para abrirme paso, / saltando de pelo en pelo, hasta / zambullirme y nadar en tus ojos / (cristalinos), para despúes / dejarme devorar por tus abismos / (húmedos).Y estuve así, amniotizado, hasta / que ví mi sueño profanado por un empleado de uniforme que, no muy / amablemente, me notifico que esta prohibido flotar en la cola del banco.

Todos Fuimos Talla 29 – Armando Pulido

Anhelábamos poner una boca mas pequeña dentro de la nuestra / pronunciar las palabras mágicas / - muy buenas tardes bienvenido a mc donalds puedo tomar su orden - / a nadie absolutamente a nadie le presumíamos nuestra felicidad / éramos capaces de tener veintinueve o treinta sueños / en el trayecto de la escuela a casa.

Hoy los sueños son años.

A la Carta – Roque Dalton

Sírvame la ópera Madame Butterfly / término medio / con salsa de maní picante / y un poco de gobierno español / con trocitos de invierno. / Después me trae a un soldado de la Primera Brigada de Artillería / en completo estado de ebriedad / un par de mirtos / la erupción del Krakatoa / y el servicio postal a la luz de la filosofía. / De beber / algo que no desmaye en su difícil pero honrosa tarea. / Los postres se los pediré después. / Ah / y palillos de dientes.

Correte – Daniel Salzano

Bueno / ahí estaba yo / muy drammmmático / explicándole al médico / que cada vez que ponía un acento / o doblaba el codo para tomar un cafecito / sentía que una mano negra / me apretaba / la garganta / Me dieron un par de genioles / me dijeron que estaba muy nervioso / y diez minutos más tarde / realizaba mi primer viaje en ambulancia.

Las ambulancias españolas / están pensadas de tal manera / que si uno gira la cabeza / puede ver la ciudad / a ciento ochenta kilómetros por hora / Cuando pasamos frente al Roxy / me acordé de una película en la que Kirk Douglas / tocaba la trompeta / al final / cuando escuchaba la sirena de la ambulancia / decía / oh shit / esa es la melodía que buscaba.

Cuando era chico me gustaba imaginar / que sería gaucho / dibujante / combói / pero jamás pensé que acabaría / con las rodillas cubiertas por una frazada marrón / Los demás enfermos tenían frazadas azules / pero a mí me había tocado la más fea / Tuve que firmar un formulario / al apoyar la birome en el papel / sentí que la mano negra / me apretaba / oh shit.

Cuando vi mi corazón / en una radiografía / sentí ganas de llorar / era precioso / como el puño de un niño cerrado / o el de un boxeador de peso gallo / un lugar ideal para esconderse / y fumar / Era un buen título para una buena canción : / Flor de corazón / Pero antes de escribirla / tenían que operarme.

Lo peor / era imaginar que debajo de la cama estaba la mano negra / Lo mejor fue cuando mi mujer / se escondió en el placard / esperó a que se apagaran las luces / y después se metió conmigo en la camilla / correte dijo / no cabíamos / al día siguiente me operaban / correte me dijo / cupimos / cabimos.

Probablemente Kirk Douglas viva / todavía.

jueves, julio 03, 2008

Más Mejor Sería - Omar Hefling

Más mejor sería que vos no te fueras / cuando te fuiste vos / en ese lapso de tiempo / me endesgraciaste / nomásmente

Muy mucho tristeé esa noche / antes ninguna más peor / que esa noche /no creo que haiga

Me atropelló esa noche / un ojo negro me dejó esa noche / del anchor del mar / es la herida /que me abrió esa noche

Entré adentro y salí afuera / de mi corazón / cientos de muchas veces / que más era un guiñapo / que un corazón / propiamente dicho

Esa noche / cuando te fuiste vos / la tristeza subía arriba / y bajaba abajo de la mesa / una y otra vez / más que la tristeza / parecía un mono

y con lo que comen / ya se sabe lo caro / que cuesta / alimentar a un mono

Desde esa noche que te fuiste vos / me escuendo de los ojos tuyos / odeo a las estrellas / desde esa noche / no cabo en el mundo.

domingo, junio 29, 2008

Ceremonia Recurrente - Julio Cortázar

El animal totémico con sus uñas de luz, / los objetos que junta la oscuridad debajo de la cama, / el ritmo misterioso de tu respiración, la sombra / que tu sudor dibuja en el olfato, el día ya inminentemente. / Entonces me enderezo, todavía batido por las aguas del sueño, / Vuelvo de un continente a medias ciego / donde también estabas tú pero eras otra, / y cuando te consulto con la boca y los dedos, recorro el horizonte de tus flancos / (dulcemente te enojas, quieres seguir durmiendo, me dices bruto y tonto, / te debates riendo, no te dejas tomar pero ya es tarde, un fuego / de piel y de azabache, las figuras del sueño) / el animal totémico a los pies de la hoguera / con sus uñas de luz y sus alas de almizcle. / Y después despertamos y es domingo y febrero.

Los Hijos Infinitos - Tomás Eloy Blanco

Cuando se tiene un hijo. / se tiene al hijo de la casa y al de la calle entera, / se tiene al que cabalga en el cuadril de la mendiga, / y al del coche que empuja la institutriz inglesa, / y al niño gringo que carga la criolla, / y al niño blanco que carga la negra, / y al niño indio que carga la india, / y al niño negro que carga la tierra.

Cuando se tiene un hijo, se tienen tantos niños / que la calle se llena, / y la plaza, y el puente, / y el mercado, y la iglesia, / y es nuestro cualquier niño cuando cruza la calle / y el coche lo atropella, / y cuando se asoma al balcón, / y cuando se arrima a la alberca; / y cuando un niño grita, no sabemos / si lo nuestro es el grito o es el niño, / y si le sangran y se queja, / por el momento no sabríamos / si el ¡ay! es suyo o si la sangre es nuestra.

Cuando se tiene un hijo, es nuestro el niño / que acompaña a la ciega, / y las Meninas, y la misma enana, / y el Príncipe de Francia, y su Princesa, / y el que tiene San Antonio en los brazos, / y el que tiene la Coromoto en las piernas. / Cuando se tiene un hijo, toda risa nos cala, / todo llanto nos crispa, venga de donde venga. / Cuando se tiene un hijo, se tiene el mundo adentro / y el corazón afuera. / Y cuando se tienen dos hijos, / se tienen todos los hijos de la tierra, / los millones de hijos que con las tierras lloran, / con que las madres ríen, con que los mundos sueñan; / los que Paúl Fort quería con las manos unidas / para que el mundo fuera la canción de una rueda; / los que el Hombre de Estado, que tiene un lindo niño, / quiere con Dios adentro y las tripas afuera; / los que escaparon de Herodes para caer en Hiroshima, / entreabiertos los ojos, como los niños de la guerra, / porque basta para que salga toda la luz de un niño / una rendija china o una mirada japonesa.

Cuando se tienen dos hijos, / se tiene todo el miedo del planeta, / todo el miedo a los hombres luminosos / que quieren asesinar la luz y arriar las velas, / y ensangrentar las pelotas de goma, / y zambullir en llanto los ferrocarriles de cuerda. / Cuando se tienen dos hijos, / se tiene la alegría y el ¡ay! del mundo en dos cabezas, / toda la angustia y toda la esperanza, / la luz y el llanto, a ver cuál es el que nos llega, / si el modo de llorar del universo / o el modo de alumbrar de las estrellas.

Imagino – Jorge Accame

Imagino a mis padres / en sus primeros bailes / mirándose a los ojos / y la música de la orquesta / que le daba otro significado a sus vidas. / Él le diría alguna palabra hermosa / y ella se sonrojaría agradeciendo / o no: / no hablarían / en sus cuerpos tan jóvenes / girando en el salón salpicado por las luces

Dios mientras se miraran / siempre sería verano / siempre bailarían / y el mundo se parecería mucho al paraíso

siempre sería siempre

Después ocurrieron cosas / suelen ocurrir y acaso esté bien que así sea
pero aún algunas noches / sostienen miradas / que me permiten oír la música / en aquellos salones / y el murmullo del vestido de mi madre / radiante de felicidad /al girar sobre sí misma

domingo, junio 22, 2008

Me Encanta Dios - Jaime Sabines

Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos. Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo, o Mahoma, o mi tía Chofi, para que nos digan que nos portemos bien. Pero esto a él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico, que la lagartija grande se traga a la pequeña, que el hombre de traga al hombre. Y por eso inventó la muerte: para que la vida - no tú ni yo - la vida, sea para siempre. Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang... Pero ¿qué importa sé el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes. A mí me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas. Y es tan juguetón y travieso que el otro día descubrí que ha hecho- frente al ataque de los antibióticos- !bacterias mutantes¡ Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble. Mueve una mano y hace el mar, y mueve la otra y hace el bosque. Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento. Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos, y manda tormentas, caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres. Pero esto es mentira. Es la tierra que cambia- y se agita y crece- cuando Dios se aleja. Dios siempre está de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer mas amada, el perrito y la pulga, la piedra mas antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy. A mí me gusta, a mí me encanta Dios. Que Dios bendiga a Dios.

El Rock de la Cárcel - Jorge Boccanera

Ella pone la radio a todo volumen cuando intento escribir, / cuando quiero dormir / ella baila en el piso de arriba. / Baja las escaleras con fuerte zapateo, / sus hijos lloran, / sus perros ladran. / Todo el santo día hay personas que tocan a mi puerta / y por toda disculpa dicen: me equivoqué de puerta. / Ahora sube las escaleras corriendo, da un portazo en su cuarto y discute a los gritos. / Sus hijos ladran, / sus perros lloran. / Con ella el vecindario es mucho más que una riña de gallos en el techo, / mucho peor que una explosión adentro de la almohada. / Un día respiré profundo, subí las escaleras, / me atendió un hombre que estaba agonizando. / Dije tímidamente, me equivoqué de puerta, / mis hijos lloran, / mis perros ladran. / Ella tiene la radio a todo volumen cuando intento escribir, / cuando quiero dormir / ella baila en el piso de arriba.
Hace años que mi único deseo es cruzarme con ella en la escalera. / Y decirle a la cara: ¡me voy! / Y rociarla con nafta. / Y apagar mi cigarro en su vestido rojo.

El Mundial - Carlos Ferreyra

Aquello fue mundial. / Hicimos pelota nuestros miedos. / Le pusimos un caño a los horrores. / Gritamos el horror como si fuera un gol! / Eludimos la angustia. / Gambeteamos el nudo que nos poblaba el vientre.

Desde el fondo de los ríos, / desde alguna fosa tan común que ya no importa, / los destrozados muertos / vinieron a llorar aquí la inexplicable fiesta. / ¡Cuánto bailamos en aquellos días! ¿no? / ¡Qué dulce fue el mareo del engaño! / ¡Qué ganas de ignorarlo todo! / de creer que había vuelto el perfume de las buenas cosas …

Lo malo fue el final / indigno y torpe. / Aquellos cadáveres volviendo al lecho de los ríos, / a las comunes fosas; / meneándo la cabeza, / canturreando una canción de olvido. Y nosotros allí, con esos bombos, / con esas insensatas banderas sudorosas. / Con el mundo al revés, / hecho pelota…

El Héroe - Caetano Veloso

Nací en un lugar que se transformo en Villa Miseria / Crecí en un lugar que ya fue / Pero crecí al borde / Me hice gigante, valiente, inteligente / Por un pelo no soy bandido / Siempre quise todo lo que desmiente este país amenazador / Descubrí pronto que el camino / No era subir a un podio mundial / Y convertirme en un rico olímpico solito / Pero fomentar aquí el odio racial / La separación nítida entre las razas / Un ojo en la Biblia, otro en la pistola / Llenar los corazones y llenas las plazas / Con mi Guevara y mi Coca-Cola / No quiero jugar fútbol para esos ratones / Ya fui mulato, yo soy una legión de ex-mulatos / Quiero ser negro 100%. / Americano, sudafricano, todo menos el santo / Que la brisa del Brasil besa y empuja

Y, sin embargo, durante la danza / Después del fin del miedo y de la esperanza / Después de juntar al criminal, a la puta, al evangelista y al cana / Vi que el diseño de mi mismo es tal cual / El personaje que yo siempre creí que miraría con desdén total / Pero no es así conmigo / Es como en plena gloria espiritual que digo: / Yo soy el hombre cordial / Que vine a instaurar la democracia racial / Yo soy el hombre cordial / Que vine a afirmar la democracia racial / Yo soy el héroe / Solo Dios y yo sabemos como duele